10 lecciones de autoestima que aprendí de Amaia Montero
Una oda pop a las segundas oportunidades, la vulnerabilidad y el derecho a recomponerse sin pedir permiso.
Hay grupos que escuchas porque te gustan y artistas que son parte de tu biografía emocional. Los que te llevan a momentos concretos de tu vida y ponen letra a tus sentimientos una y otra vez. La Oreja de Van Gogh (con Amaia Montero) pertenece a esa segunda categoría. Sus canciones han sonado en mis desamores, viajes en coche con amigas, veranos larguísimos y karaokes improvisados.
Pero más allá de ‘Rosas’, ‘La Playa’ o ‘20 de enero’, la historia pública de Amaia Montero también me dejó (y sigo dejando) una colección de lecciones sobre autoestima, vulnerabilidad y segundas oportunidades. Porque a veces quererse no es mirarse al espejo diciendo afirmaciones motivacionales, sino volver a cantar aunque te tiemble la voz.
1. Puedes irte del lugar donde todos te conocieron y seguir siendo tú 💕
Amaia dejó La Oreja de Van Gogh cuando su voz era prácticamente el sonido oficial de una generación. Y eso, seamos sinceras, no es como cambiarte de flequillo un jueves por ansiedad: es salir de una identidad enorme. La primera lección de autoestima es esa: no eres solo el sitio donde triunfaste, ni el grupo, ni la pareja, ni el trabajo, ni la versión de ti que los demás tienen más localizada. A veces crecer implica abandonar una habitación llena de aplausos para buscar otra donde puedas escucharte mejor. Da vértigo, sí. Pero también da libertad.
Abrazaste mis abrazos
Vigilando aquel momento
Aunque fuera el primero
Y lo guardara para mí— La playa
2. No tienes que gustarle a todo el mundo para tener valor 💞
Pocas cosas hay más crueles que la opinión pública. A Amaia Montero se la ha juzgado por su voz, su imagen, sus decisiones, sus silencios y hasta por su manera de reaparecer. Pero aquí va una verdad verdadera: que alguien opine sobre ti no significa que te conozca. La autoestima adulta empieza cuando dejamos de convertir cada crítica en sentencia judicial. No todo comentario merece muestra atención. Hay opiniones que se miran, se archivan y se dejan ir.
Y paseé por mi mente, y encontré
Aquel rincón que te dejé
Donde guardo los momentos que no olvidé— El 28
3. La vulnerabilidad también puede ser una forma de poder 💓
Nos han vendido la autoestima como una versión impecable de nosotras mismas: piel luminosa, agenda ordenada, límites claros y cero dramas. Pero la vida real es más de corrector de ojeras, audios de siete minutos y días en los que no puedes con tu alma. Amaia nos recuerda que mostrarse vulnerable no te vuelve menos valiosa. Al contrario: hace falta mucho valor para no fingir que todo va bien cuando no va bien. La fragilidad no siempre necesita esconderse detrás de una pose fuerte. A veces también puede subirse al escenario y cantar.
Mis ojos son dos gotas negras
Que no han hablado nunca claro
Mi corazón lleno de pena
Y yo una muñeca de trapo— Muñeca de trapo
4. Cuidarte puede implicar desaparecer un rato 💗
Hay momentos en los que la mejor estrategia no es exponerte más, explicar más o demostrar más, sino bajar el volumen del mundo. Desaparecer un tiempo no siempre es rendirse; a veces es proteger la poca batería emocional que te queda. Amaia Montero ha tenido etapas lejos del foco y esa ausencia también enseña algo importante: no debemos estar disponibles para todo el mundo mientras intentamos recomponernos. La autoestima también es saber cuándo cerrar la puerta, quitarte los tacones metafóricos y quedarte en silencio. No todo proceso necesita público. Algunas reconstrucciones se hacen en privado.
Tú cuídate, aquí yo estaré bien
— Cuídate
5. Volver no significa volver igual 💖
El regreso de Amaia a La Oreja de Van Gogh tiene algo muy poderoso porque no es volver atrás, sino volver distinta. Y esto es clave. A veces confundimos sanar con recuperar exactamente a la persona que éramos antes de rompernos, pero eso no existe. Después de una crisis, una pérdida o una etapa complicada, una no vuelve a su versión original restaurada. Vuelve con cicatrices, aprendizajes, menos ingenuidad y quizá más ternura. La autoestima no es borrar lo vivido, sino en encontrar una forma nueva de habitar el mundo. Mismo escenario, otra mujer.
No es fácil elegir
Dos mil formas de sentir
Dos mil formas de vivir
Tendrás
Que aprender a escuchar
Al duende que está ahí, en ti— Dos cristales
6. Tu voz cuenta, aunque no suene como antes 💘
Hay una belleza muy especial en las voces que han vivido. No todo tiene que sonar perfecto, limpio, pulido y digno de estudio de grabación. A veces, una voz importa precisamente porque trae historia. La de Amaia Montero ha sido comentada hasta el cansancio, pero sus canciones siguen provocando algo que ninguna crítica puede cancelar: emoción. Esta lección vale para cantar y para vivir. Tu voz cuenta aunque hoy te salga temblorosa, aunque antes fueras más segura, más rápida, más brillante o más valiente. No tienes que sonar como antes para merecer ser escuchada ahora.
Cuando el sueño venga por mí
En silencio, voy a construir
Una vida a todo color— Puedes contar conmigo
7. Lo que creaste también habla por ti 💝
Cuando una duda de sí misma, tiende a olvidar todo lo que ya ha hecho. Como si el síndrome de la impostora fuera una compañera de piso que se come tus yogures y encima te llama exagerada. Pero lo que Amaia creó con La Oreja de Van Gogh sigue vivo en la memoria sentimental de muchísima gente. Esa es otra lección preciosa: tus obras, tus cuidados, tus esfuerzos, tus amistades, tus decisiones valientes también cuentan. No eres solo tu inseguridad de hoy. Eres todo lo que has construido incluso cuando no estabas segura de estar haciéndolo bien.
Mi alegría y felicidad
Tengo tantas cosas que contar— Tantas cosas que contar
8. No eres solo tu peor momento ♥️
Esta quizá sea la lección más importante. Nadie debería quedar reducido a una foto desafortunada, una mala etapa, una ruptura, un comentario, una crisis o un día en el que no pudo más. A Amaia Montero se la ha mirado muchas veces desde su momento más frágil, pero una persona siempre es más grande que el titular que intenta resumirla. Y esto deberíamos tatuárnoslo con tinta invisible: tu peor momento no es tu identidad. Es una página, no el libro entero. Y todavía quedan capítulos con banda sonora.
Sería posible que yo en el peor de los casos
Le hiciera una llave de judo a mi pobre corazón— Deseos de cosas imposibles
9. El cariño también se aprende a recibir 🫶🏼
A veces pensamos que la autoestima consiste solo en querernos mucho nosotras, como si fuéramos una gurú de Instagram con su vela aromática y su libreta beige. Pero también hay una parte igual de difícil: dejarse querer. El regreso de Amaia ha estado lleno de emoción, nostalgia y público cantando como si cada canción fuera una carta que llevaba años guardada. Recibir ese cariño, después de tanta exposición, también es un acto de autoestima. Porque cuando has sido muy juzgada, incluso el amor puede parecer sospechoso. Aprender a recibirlo sin esconderte es sanador.
Y vuelve a mi
Y dame tu mano al andar
Vuelve a mi— Dile al sol
10. No tienes que dar explicaciones de todo tu proceso 💄
Vivimos en la era del “cuenta qué te ha pasado, cómo lo has sanado y qué sérum usas ahora”, pero no todo lo importante necesita convertirse en contenido. Amaia Montero nos recuerda que una mujer tiene derecho a guardar zonas privadas de su vida, incluso cuando todo el mundo opina sobre ellas. La autoestima también consiste en no justificar cada pausa, cada cambio, cada silencio o cada decisión. Puedes compartir lo que quieras y reservarte lo que necesites. No eres menos honesta por protegerte. A veces, el límite más elegante es simplemente no abrir la puerta.
La oscuridad me inunda
Mis fuerzas se pierden
Sin nada más que decirte— La carta
Amaia Montero nos ha enseñado que la autoestima no siempre se parece a una entrada triunfal vestida de diva. A veces es mucho más íntima: irte, callarte, cuidarte, volver, equivocarte, aceptar que has cambiado y aun así atreverte a ocupar tu sitio. Su historia nos recuerda que ninguna mujer debería ser juzgada solo por sus caídas ni obligada a regresar como si nada hubiera pasado. Volver distinta también es volver. Y si encima lo haces con canciones que medio país puede cantar de memoria, pues mira, autoestima con estribillo.
Para subir tu autoestima y cuidarte
Bajo suscripción
Qué es el ritmo circadiano y por qué regularlo te ayudará a dormir mejor
He probado estos 7 productos de belleza japonesa y esto es lo que pienso de verdad
10 cosas fáciles que puedes hacer para recargar tu mente (y tu ánimo)
Extra extra
Puedes escuchar el Episodio 14 de mi podcast con Luli Borroni, Ya No Se Lleva, ‘La medicina nos hace ghosting’.

