10 lecciones de autoestima que aprendí de Alexia Putellas ⚽️
Más allá del fútbol: lecciones de amor propio, ambición y límites bien puestos.
Sorpresa: inexplicablemente, aunque mi estado de felicidad absoluta es estar en el sofá (o en la playa) leyendo, me encanta ver deportes (en TV o en directo) y tengo admiración infinita por las deportistas. Y me da igual futbol (europeo, americano) que tenis que gimnasia deportiva. En un país como España donde el fútbol es religión, me he propuesto como misión evangelizadora feminista apoyar el deporte femenino. Y es que hay mujeres que no solo juegan bien, juegan con la mente, con la energía y con una seguridad que se te pega aunque estés en el sofá comiendo chocolate. Alexia Putellas es una de ellas.
La amo, admiro y respeto desde que mi compañera María Mérida la entrevistó para Glamour (periodista más talentosa y sensible no la hay) y conocí su historia. Ella no es solo talento: es cabeza, disciplina y ese aura de “sé quién soy” que vale más que cualquier Balón de Oro. Y si algo he aprendido mirándola (y admirándola fuerte) es que la autoestima no es solo un ‘mood’, es un entrenamiento diario.
1. La excelencia no es talento, es constancia 🦜
Nos encanta romantizar el talento, pero Alexia Putellas es más de ‘work, work, work’ (como cantaba Rihanna). Su nivel no viene de un día brillante, sino de miles de días normales en los que ha decidido presentarse y hacerlo bien. La autoestima también funciona así: no es magia, es repetición. Es elegirte incluso cuando no estás en tu mejor versión.
“Creo que la clave está en hacer lo que venimos haciendo e incluso perfeccionarlo. Te tienes que acercar a la excelencia y ni siquiera eso te garantiza ganar en este deporte”, apuntaba Alexia en julio 2025 durante la Eurocopa Femenina de Fútbol.
“Creo que la clave está en hacer lo que venimos haciendo e incluso perfeccionarlo. Te tienes que acercar a la excelencia y ni siquiera eso te garantiza ganar en este deporte”.
2. Ser ambiciosa no te hace arrogante, te hace honesta con tu potencial 🦢
Durante demasiado tiempo nos han vendido que querer mucho era de intensa, de mandona o de ser “demasiado”. Pues no, baby. Desear crecer, ganar, destacar y llegar lejos no te convierte en mala persona: te convierte en alguien que se toma en serio sus capacidades. La ambición bien llevada es autoestima con objetivos.
“De lo que a mí más me gusta de Rosalía y en lo que me siento totalmente identificada es en lo de que ‘he venido aquí a romper y si me rompo, me romperé’ [parafrasea la letra de Sakura]. Es bonito que todo el mundo pueda y quiera ser lo que él o ella desee y que entre todos vivamos en este ambiente de respeto y admiración por los demás”, comentaba la futbolista en una entrevista a Smoda.
“Es bonito que todo el mundo pueda y quiera ser lo que él o ella desee y que entre todos vivamos en este ambiente de respeto y admiración por los demás”
3. Tu valor no depende de premios, aplausos ni validación externa 🦩
Qué maravilla cuando te alegra que te reconozcan, pero no lo necesitas para saber quién eres. Los premios, los ‘likes’ y los halagos son estupendos, sí, pero no pueden ser la base de tu identidad. La autoestima de verdad empieza cuando te sostienes incluso los días en que nadie te aplaude.
“Mucha gente me ha dicho que a lo mejor si gano el Balón de Oro puede que me llegue a cambiar la vida, pero no lo pienso así. Yo siempre doy el 100% en los entrenamientos, en los partidos, en el vestuario con mis compañeras y no creo que un premio vaya a cambiar nada”, aseguraba Alexia Putellas en una conversación con Vicente del Bosque publicada en El País.
“Yo siempre doy el 100% en los entrenamientos, en los partidos, en el vestuario con mis compañeras y no creo que un premio vaya a cambiar nada”
4. Permitirte ir paso a paso también es quererte 🕊️
No todo en la vida tiene que resolverse en modo ‘final de temporada’. A veces lo más valiente no es correr, sino aceptar que necesitas tiempo. Ir etapa por etapa no es ir tarde: es respetarte. Y respetarte, aunque no suene tan sexy como “arrasar”, es una forma finísima de amor propio.
“Apretar, seguir y convencernos de que cada día sirve para mejorar. El objetivo es conseguir algo grande”, compartía Alexia con el entrenador Del Bosque.
“Apretar, seguir y convencernos de que cada día sirve para mejorar. El objetivo es conseguir algo grande”
5. No te pongas límites antes de empezar (ni para encajar, ni para gustar) 🦦
A veces nos hacemos pequeñas antes incluso de intentarlo, por si molestamos, por si fallamos, por si brillamos demasiado. Error. No te recortes para parecer más cómoda, más discreta o más fácil de digerir. La autoestima también consiste en darte permiso para ocupar espacio sin pedir perdón por existir.
“Ya no hay distancia entre los grandes equipos y nosotras”, avisó la capitana del Barça en plena pandemia.
“Ya no hay distancia entre los grandes equipos y nosotras”
6. La autoestima también es elegir bien a tus amigas: con el equipo correcto, todo fluye 👯♀️
La autoestima no siempre es un monólogo interior potente; a veces es algo tan simple (y tan difícil) como elegir bien a quién tienes cerca. Cuando estás con las personas adecuadas, no tienes que demostrar nada ni forzarte. Todo encaja, todo fluye. Y, de repente, la vida pesa menos y brilla más. 💫
“Es muy potente que once jugadoras piensen lo mismo a la vez para conseguir lo mismo. Es muy complicado. Y sin hablar. Eso para mí es arte”, confesaba Alexia Putellas a la periodista Maria Mérida para Glamour Spain.
“Es muy potente que once jugadoras piensen lo mismo a la vez para conseguir lo mismo. Es muy complicado. Y sin hablar. Eso para mí es arte”
7. La única comparación que importa es contigo misma 🐾
Compararte con otras mujeres es un deporte de riesgo para la paz mental. Siempre habrá alguien más rápida, más guapa, más lista o con mejor luz en selfies. Pero la pregunta importante es otra: ¿estás mejor que ayer? Mirarte a ti misma como referencia es muchísimo más útil y bastante menos tóxico.
“En ningún momento era demostrar al resto, eso es imposible, porque cada uno tiene una percepción u opinión del fútbol, y en este caso de mí como jugadora. Lo digo de corazón: era retarme a mí”, decía Alexia en una entrevista a El País después de volver a jugar tras dos lesiones de rodilla.
“En ningún momento era demostrar al resto, eso es imposible, porque cada uno tiene una percepción u opinión del fútbol, y en este caso de mí como jugadora. Lo digo de corazón: era retarme a mí”
8. No necesitas explicarte: deja que tus acciones hablen por ti 🐦🔥
Hay una edad espiritual en la que una se cansa de dar discursos, justificarse y hacer presentaciones en PowerPoint sobre sus decisiones. Bendita sea. No todo merece una explicación. A veces lo más elegante, y también lo más seguro, es seguir a lo tuyo y dejar que los hechos hagan el trabajo pesado.
“Al final ya me reía. Había cosas que yo alucinaba, que eran totalmente mentira. Me he ido acostumbrando un poco a ese ruido. Mi única preocupación era estar centrada en ganarme mi renovación, este club no es una ONG, en que volvieran a confiar en mí, en que iba a rendir después de las lesiones. Y así fue”, confirmaba la jugadora catalana en la entrevista a El País.
“Mi única preocupación era estar centrada en ganarme mi renovación, este club no es una ONG, en que volvieran a confiar en mí, en que iba a rendir después de las lesiones. Y así fue”
9. No aceptes etiquetas que te hagan más pequeña de lo que eres 🐉
Las etiquetas tranquilizan a los demás, pero a veces te encogen a ti. “Fútbol femenino”, “demasiado emocional”, “demasiado ambiciosa”, “demasiado intensa”… qué cansancio, la verdad. La autoestima también pasa por cuestionar los nombres que te ponen y elegir una definición propia. O mejor aún: no dejar que nadie te reduzca.
“No hay un fútbol femenino, todo es fútbol. Nos lo debemos, hombres y mujeres. Nos lo debemos porque hay cosas que han sido muy injustas desde hace años”, declaró la centrocampista a Pau Pedraza para El País.
“No hay un fútbol femenino, todo es fútbol”.
10. Poner límites también es autoestima (y a veces, activismo)
Decir “hasta aquí” no te hace conflictiva, te hace valiente. Poner límites es una manera de proteger tu dignidad, tu energía y tu paz mental. Y además tiene algo muy poderoso: cuando una mujer deja de tolerar lo inaceptable, no solo se cuida a sí misma, también abre camino a otras.
“Esto es inaceptable. Se acabó. Contigo compañera Jenni Hermoso”, con este tuit de Alexia Putellas empezó el movimiento “Se acabó” después del beso sin consentimiento de Luis Rubiales a Jenni Hermoso durante la celebración de la victoria en el Mundial.
“Esto es inaceptable. Se acabó”
Si algo me ha dejado claro Alexia Putellas es que la autoestima no es un concepto abstracto ni una frase bonita para Instagram. Es una práctica diaria, a veces incómoda, pero profundamente transformadora. Es elegirte cuando es fácil y, sobre todo, cuando no lo es. Y aunque no todas vayamos a ganar un Balón de Oro (o dos), sí podemos vivir con esa misma seguridad tranquila. Y eso, ya es un poco ganar. 💫
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